Educación continua en temas de inmuno-fisio-patología y autoinmunidad. Y un poco más.
Buscar en este blog
diciembre 10, 2009
noviembre 21, 2009
Plaquitas y Maimónides
noviembre 09, 2009
octubre 15, 2009
Alimentos y vejez
Nos hacemos eco del siguiente escrito del Dr Rafael Fernández Lazala:
"Llegar a la senectud es un privilegio que no se concede a todos nosotros. Lejos de quejarnos por haber logrado alta edad, debiéramos agradecer al supremo Creador el concedernos esta valiosa oportunidad -aun con sus limitaciones-, pues si no llegamos a ancianos es porque desaparecimos jóvenes."
"Ingerir alimentos tres veces al día se constituye en rito o costumbre acompañado de un conjuntos de reglas o normas para hacer de ese momento un espacio agradable y de disfrute".
"El poco interés para comer en muchos ancianos, se explica más por las restricciones que solemos imponerles que por reducción de su deseo de comer."
"Entre los mitos alimentarios de gran difusión -y muy extendidos-, que debiéramos desterrar en beneficio de la calidad de vida de nuestros envejecientes, se encuentra la famosa restricción de sal en la comida si son hipertensos, así como eliminar ciertas frutas si son diabéticos. Hay alternativas para no eliminar la sal: la dieta DASH (Dietary Approaches to Stop Hypertension) agrega alimentos bajos en grasa saturada combinados con azúcares simples, que resulta en alimentos más apetecibles para los mayores."
"No hagamos aburrida y poco apetecible la diaria alimentación en la tan vilipendiada ancianidad."
"Es prudente sugerir a los mayores consumir raciones saludables de alimentos e intercambiar los mismos según la concentración de nutrientes, haciendo variada la dieta, sin modificar sus valores nutricionales."
"Hagamos fiesta por el pleno disfrute del ocaso de nuestra existencia."
Extracto tomado de "Vida Sana", publicado por el Dr Fernández Lazala
rfernandez2345@gmail.com
octubre 13, 2009
Gumersindo
octubre 03, 2009
you spikinglish?
Un dominicano busca a un amigo, también dominicano, para que lo acompañe y lo ayude en la traducción de sus males con un doctor.
En el consultorio del doctor:
-What’s wrong with your friend?
-Oye, que dice el dóctor que qué es lo que tienes...
-Dile que me duele en mitad de la’ paleta’ y que la dolama me sube hasta la sien.
-He says that his popsicles hurt in the middle and it goes up to the one-hundred!
-mmm... and, what else? (pregunta el médico).
-Oye, y que qué más tienes?
-Oh dile que las muñecas me duelen mucho en las mañanas.
-OK, he says his dolls hurt very much in the mornings.
-Tell your friend he is mentally retarded.
-Dice el dóctor que te pongas mentolato por las tardes.
Cortesía del Dr Silvano Rodríguez.
Saber pensar
Una mañana, el marido vuelve a su cabaña después de varias horas de pesca y decide dormir una siesta.
Aunque no conoce bien el lago, la mujer decide salir en la lancha.
Se mete lago adentro, tira su ancla y lee un libro.
Se acerca un guardián en una canoa, se aproxima a la mujer y le dice:
-Buen día, señora. ¿Qué está haciendo?
Leyendo un libro -responde ella (y en su mente: ¿no es obvio?
-Está en zona restringida para pescar, le informa el guardián.
Disculpe, oficial, pero no estoy pescando, estoy leyendo -responde la mujer.
-Sí, pero tiene todo el equipo. Por lo que veo, podría empezar en cualquier momento... tendré que llevarla y detenerla.
-Si hace eso, le tendré que acusar de abuso sexual -dice la mujer...
-¡¡¡Qué!!!! Pero ni siquiera la he tocado!!! -dice el guardia.
-Es cierto. pero tiene todo el equipo, ¿no? Y por lo que veo, podría empezar en cualquier momento.
-Disculpe, que tenga un buen día, señora.
Y el guardia se fue.
MORALEJA: nunca discutas con una mujer que lee. Sabe pensar.